La vida es un tesoro: contempla el vuelo sosegado de la mariposa traslúcida y no pretendas capturarla. Observa, sin prisa, sus alas y piensa si sus colores reflejan su corta existencia y su tamaño su hermosura. Ella vuela junto al viento, y a veces en su contra pero siempre encuentra refugio donde posar sus dudas. Las flores la aguardan: recompensan el esfuerzo de su búsqueda ardua a través de campos y montañas. Sé como la mariposa y cultivarás en tu alma la paz más excelsa y el goce más sincero. Vuela como ella y no habrá peligro; imita su actitud y llegarás a tu destino. |
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