"La oración es la llave de la mañana
y el cerrojo de la noche."

-Mahatma Gandhi-

14 nov 2010

-EL CORAZÓN DE LA ADORACIÓN-


Entregarse a Dios

presentarle todo nuestro ser para propósitos justos....








El corazón de la adoración es rendirse, entregarse.
La palabra rendición es poco popular, es tan fea como la palabra sumisión. Implica derrota , y nadie quiere ser un perdedor. La rendición evoca imágenes desagradables: reconocer la derrota en la batalla, darse por vencido en un juego o ceder frente a un oponente más fuerte. Casi siempre se usa en un contexto negativo. Los delincuentes son atrapados y entregados a las autoridades.
La cultura actual de competitividad nos enseña a que nunca debemos rendirnos; no se oye mucho hablar de rendirse. Si todo se trata de ganar, rendirse es inconcebible. Preferimos hablar de ganar, triunfar, superar las dificulta des y conquistar; nada de ceder, someternos, obedecer o entregarnos. Pero la entrega a Dios es el corazón de la adoración. Es la repuesta natural al asombroso amor y misericordia de Dios. Nos entregamos a él, no por temor u obligación, sino por amor. "porque el nos amó primero"

Hay tres obstáculos que bloquean nuestra entrega total a Dios: el temor, el orgullo y la confusión. No nos damos cuenta de cuanto nos ama Dios, queremos controlar nuestra propia vida y mal interpretamos lo que significa la entrega.









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